La salud de las mujeres cada vez es mejor, al menos en los países desarrollados. Los expertos señalan que entre los principales desencadenantes de mortalidad en esta parte de la población destacan: las enfermedades del corazón, el derrame cerebral y el cáncer. Según las conclusiones, en los países desarrollados mueren menos mujeres por este tipo de patologías que hace 30 años, lo que contribuye a alargar su esperanza de vida.

Un progreso que, tal y como destacan los investigadores implicados en el estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), habría que agradecer a las medidas adoptadas para reducir este tipo de patologías. “La prevención, la detección y el tratamiento de las enfermedades no transmisibles como la hipertensión arterial, la obesidad, el colesterol y el cáncer son actualmente insuficientes en muchos países”, señala el artículo de la OMS.

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