A continuación resuminos y traducimos un artículo muy interesante  de la revista TIME sobre investigación del uso de la inmunoterapia contra el cáncer:

El pasado año, la FDA (Food and Drug Administration) aprobó dos nuevas inmunoterapias para tratar ciertas leucemias y linfomas. Ahora, en un estudio publicado en la revista New England Journal of Medicine, los investigadores detallan cual es uno de estos tratamientos, llamado terapia CAR de células T.

La terapia CAR de células T entrena el sistema inmune de nuestro cuerpo para atacar y destruir las células cancerosas en la sangre; los científicos toman las propias células inmunológicas de las personas (células T) y las dirigen genéticamente para buscar y destruir las células cancerosas, de esta manera el sistema inmune puede atacar las células cancerosas de la misma manera que lo hace con las bacterias y los virus, y así esta terapia llega a alcanzar remisiones del cáncer hematológico de hasta 80%.

El tratamiento con células T modificadas genéticamente se realizaba después de usar la quimioterapia para eliminar la mayor cantidad de cáncer posible. En el caso de este estudio, todos los pacientes habían recibido varias rondas de quimioterapia, pero el cáncer regresó. Los investigadores descubrieron que los pacientes que tenían menor cantidad de enfermedad antes de recibir la terapia CAR tenían la media de supervivencia mayor en general y también experimentaban menor cantidad de efectos secundarios del tratamiento, como la inflamación cerebral, potencialmente mortal.

Este resultado tiene una importante influencia en la futura utilización de la terapia CAR con células T, ya que sus hallazgos sugieren que determinar cuánto cáncer tiene una persona antes de recibir el tratamiento puede ser un buen indicador para tener éxito.

En segundo lugar, los hallazgos de esta investigación  también confirman lo que muchos expertos en cáncer han sospechado sobre la mejor forma de mejorar la terapia CAR de células T, y es que el uso del tratamiento en la enfermedad de forma temprana, cuando el organismo y el sistema inmunológico son teóricamente más fuertes, podría conducir a remisiones más sostenidas.

En la actualidad, las dos terapias CAR-I de células T aprobadas por la FDA son para  pacientes que han fracasado con los tratamientos existentes, incluida la quimioterapia y los trasplantes de médula ósea.

Con este tratamiento se demuestra que hay respuestas duraderas durante más de cinco años, pero se preguntan si sería mejor aplicarlo realizando un control de la carga de la enfermedad antes de que sea demasiado alta, ya que el mejor momento para usar la terapia CAR con células T tal vez fuera cuando los pacientes fracasen con solo una o dos rondas de quimioterapia. Los datos de estos investigadores sugieren que es el mejor momento para el beneficio a largo plazo.

Actualmente, Park y sus colegas planean estudiar pacientes que reciben la terapia CAR de células T después de solo uno o dos regímenes de quimioterapia. “En lugar de esperar hasta que las personas fracasen en otros tratamientos, y usar la terapia CAR con células T para rescatarlos, queremos estar allí antes de que fallen para que no tengan que ser rescatados“, comenta el Dr. Park. “De esa manera, tendrán una mejor respuesta, y podemos acercarnos a una cura para su enfermedad”.

http://time.com/5125527/cancer-immunotherapy-remission/