¿Es usted de los que consumen uno o varios cafés a lo largo del día? Si es así, seguro que en alguna ocasión se ha preguntado si debería reducir el café o eliminarlo completamente de su dieta, pero ¿es realmente poco saludable el café?

Debido a la importancia de la nutrición para una vida saludable, ha aumentado el interés en conocer mejor los componentes de los nutrientes y sus beneficios. Un estudio publicado por investigadores de la Universidad de Valencia en la revista Maturitas analiza el impacto del café en la salud para ayudarnos a responder a estas preguntas. Los investigadores han realizado un análisis de los estudios más importantes llevados a cabo en las últimas décadas sobre el consumo de café, tratando de clarificar los efectos que conlleva esta bebida en la salud. El interés por analizar las implicaciones que el café tiene para nuestra salud viene dado por su extendido consumo a lo largo de todo el mundo y porque “tradicionalmente se ha recomendado reducirlo por tener asociado un perfil de riego” pero, en los últimos tiempos, según se ha ido analizando mejor su composición, “se ha  situado el café en una posición menos negativa”, según recoge la publicación.

Esta bebida está formada por un amplio número de componentes, más de 1000, conociéndose que es “rico en vitamina B3, magnesio y potasio”, así como en polifenoles, mostrando estos últimos “un considerable potencial antioxidante”. En cuanto a la cafeína, el componente más conocido del café, “los principales efectos detectados afectan al sistema cardiovascular y alsistema nervioso central”. El estudio de otros componentes como el cafestol o el kahweol es interesante por ser “los principales componentes del café que elevan el colesterol”, aunque su cantidad en el café varía según el método de preparación, apareciendo en menor cantidad cuando el café es filtrado o espresso.

La publicación del artículo, recoge el análisis del café con relación a diferentes enfermedades, como las cardiovasculares, el cáncer, la diabetes, la osteoporosis Alzheimer o el Parkinson.

¿Tiene el café algún efecto frente a enfermedades cardiovasculares?

La cafeína, y por ende  el café, tienen efecto sobre el sistema cardiovascular.  Se asocian al consumo de café cambios en la presión sanguínea o en el perfil lipídicopor lo que se ha estudiado el efecto que estos episodios pueden tener en caso de enfermedades cardiovasculares, como enfermedades coronarias, infartos, insuficiencia cardiaca o arritmias.

En lo que se refiere a enfermedades coronarias, los estudios muestran que el consumo de café “no está asociado a un mayor riesgo en pacientes que han sufrido un infarto de miocardio” o  que han sufrido hipertensión. Incluso, recoge que el consumo de café podría reducir levemente el riesgo de infarto.

En relación con las arritmias, no se ha encontrado una clara asociación entre el consumo de café y el riesgo de arritmia cardiaca, pero se aconseja cautela en este punto por la falta de una clara evidencia.

En el caso de insuficiencia cardiaca, “un consumo moderado, no así altas dosis, se asocia con una disminución del riesgo de fallo cardiaco.

El café y las enfermedades neurológicas.

Los investigadores también han analizado los estudios publicados sobre el efecto que el café pudiera tener en el sistema nervioso, analizando enfermedades como Alzheimer o el Parkinson.

Al consumo de café, y concretamente a la cafeína, se ha asociado un efecto protector frente al Parkinson.

El caso de su posible protección frente al Alzheimer es más controvertido, pero está en debate que componentes como la cafeína y los ácidos clorogénicos, también presentes en el café, “podrían proteger frente al deterioro cognitivo o los efectosbiológicos relacionados conla enfermedad de Alzheimer”.

Consumo de café  y Osteoporosis

La OMS no ha incluido el café en la lista de factores de riesgo frente a fractura que recoge su escala predictiva frente a fractura (FRAX), pero el debate sobre el consumo de café y la osteoporosis está aún activo. Se considera que los pacientes en riesgo de osteoporosis, como  las mujeres con problemas en el metabolismo de calcio debido a un bajo consumo o la edad, probablemente no deberían tomar demasiado café, por ejemplo, no más de 2 cafés al día.

Consumir café y riesgo de cáncer

Diversos estudios han analizado la relación entre el cáncer y el consumo de café y, la mayor parte de ellos, no encuentran ninguna relación entre consumir café y el riesgo de padecer un cáncer. Se ha encontrado que el consumo de café es neutral en relación con el cáncer de páncreas o de vejiga, laringe o esófago, habiéndose  detectado que puede incluso tener un efecto protector frente a cáncer de endometrio o de hígado.

Sin conocerse el porqué del efecto protector que pudiera tener el café frente al cáncer,  algunas teorías apuntan hacia “los alcaloides” contenidos en el café, los cuales “podrían actuar de algún modo similar a la inmunoterapia en el tratamiento de tumores”.

Otros efectos estudiados

Por otro lado, la publicación refleja que consumir café si se padece diabetes no parece tener ninguna consecuencia negativa, y resalta que el café podría tener un “carácter protector frente al riesgo de desarrollar diabetes”, independientemente de si el café es descafeinado o no. Además de sugerir que el consumo habitual de café podría proteger a los hepatocitos y “reducir el riesgo de cirrosis, carcinoma hepático o función anormal del hígado”. A pesar de que se afirma que “los mecanismos asociados con el efecto protector del café en el hígado no están claros”.

Por todo ello, como ya adelantábamos, el conocimiento de nuevas sustancias, y no sólo la cafeína, ha contribuido a cambiar la tradicional visión dañina que se tenía del café. Se le asocian beneficios como protección del hígado, reducción del riesgo de diabetes y Parkinson. Observaciones más recientes lo asocian con reducción de la mortalidad global. En lo relativo al cáncer, los estudios parecen tender a resaltarlo como beneficioso. Sin embargo,  no parece estar clara la asociación tradicional del consumo de café con el riesgo de hipertensión, osteoporosis o enfermedad cardiovascular.

El café, concluye el estudio “no debe ser tomado como un sustituto, pero sí como otro componente  en una estrategia general de promoción de salud, dónde el ejercicio y  una dieta saludable sigue teniendo un papel insustituible”.

Fuente: Cano-Marquina A., Tarín J.J. , Cano A. The impact of coffee on health. Maturitas 75, 2013 7-21

Asociación Salus Vitae