Uno de los síntomas centrales de la transición a la menopausia es la alteración del sueño, con problemas para dormir o continuos despertares a lo largo de la noche. Los factores que pueden influir en este tipo de insomnio incluyen síntomas vasomotores, trastornos del estado de ánimo, afecciones médicas coexistentes y el estilo de vida.
No obstante, es posible mejorar la calidad del sueño y combatir el insomnio con algunos cambios conductuales bastante sencillos:

1.Haz un ritual para dormir: Repite siempre los mismos pasos.

2.Utiliza la cama para el descanso (no para ver la televisión o para trabajar), de este modo, se asociará este espacio con relax.

3.Despeja y prepara tu entorno de descanso para que sea más cómodo y relajante.

4.Cuida tu alimentación durante la cena. Es importante no ingerir alimentos demasiado calóricos en grandes cantidades. No te vayas a dormir con el estómago lleno.

5.Cuidado con los estimulantes como el café, la nicotina, el té o el azúcar.
6.Realiza ejercicio, pero si es de una intensidad elevada, trata de no realizarlo en horas próximas al descanso.

7.Limita las siestas a no más de 20 minutos.

8.Reduce tus niveles de estrés y ansiedad. Si es necesario, busca ayuda de profesionales.

9.Revisa la medicación que ingieres. Es posible que el insomnio sea un efecto adverso de algún medicamento. Si fuera el caso, consulta con tu médico.