El ejercicio físico  protege frente al deterioro cognitivo. Varios estudios científicos arrojan luz sobre ello.

Erickson y colaboradores demostraron que andar entre 6 y 9 millas semanalmente (entre 11 a 15 kilómetros) estaba asociado con mayor volumen de materia gris. Este efecto está a su vez relacionado con reducción de la demencia o del deterioro cognitivo leve. El estudio incluyó a 299 adultos cognitivamente sanos de edades por encima de 70 años.

En otro estudio,  Liang y colaboradores de la Universidad de Washington investigaron la relación entre el ejercicio y 4 biomarcadores de enfermedad de Alzheimer en 69 adultos cognitivamente sanos (edades entre 55 y 88 años). El nivel de ejercicio realizado en los últimos 10 años se evaluó por encuestas telefónicas. Después de ajustar por edad, sexo y nivel educativo descubrieron que los que realizaban menos ejercicio tenían elevado un marcador que se relaciona con mayor riesgo de Enfermedad de Alzheimer. Comparando los participantes que cumplían y no cumplían las pautas de ejercicio (ejercicio moderado durante 30 minutos al día, 5 días a la semana), comprobaron que los que realizaban mayor ejercicio tenían una reducción de marcadores de riesgo de demencia.

Por último, una revisión y análisis de múltiples artículos científicos, realizada por Northey encontró que el ejercicio físico determina beneficios cogniticos. En un programa de ejercicios con componentes aeróbicos y de resistencia, de intensidad moderada y de unos 45 minutos, tantos días a la semana como se pueda, se encontró que había beneficios para la función cognitiva de adultos mayores de 50 años.

Silver J. MD. NEJM Journal Watch reviewing Erickson KI et al. and  Liang KY et al.

Erickson KI et al. Physical activity predicts gray matter volume in late adulthood: The Cardiovascular Health Study. Neurology 2010 Oct 19; 75:1415.

 

Liang KY et al. Exercise and Alzheimer’s disease biomarkers in cognitively normal older adults. Ann Neurol 2010 Sep; 68:311.

 

Northey JM, et al. Br J Sports Med 2017;0:1–9.