La catedrática de Medicina Preventiva de la Universitat de València Dolors Corella ha participado en un equipo multidisciplinar del estudio Predimed que ha demostrado que la dieta mediterránea, enriquecida con aceite de oliva o frutos secos, frena el deterioro cognitivo.

Las conclusiones de este trabajo liderado por el doctor Emilio Ros del Hospital Clínic de Barcelona se acaban de publicar en la revista JAMA Internal Medicine.

La profesora de la Facultat de Medicina i Odontologia e investigadora del CIBER Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBERobn) ha estudiado la influencia de la dieta en la función cognitiva de personas mayores en el contexto de Predimed, que es un estudio de intervención dietética sobre distintas enfermedades crónicas. La media de edad de los participantes es de 67 años y se hizo un seguimiento de su evolución a lo largo de cuatro años.

DESTACAN EN MEJOR MEMORIA

“En esta investigación se ha podido constatar por primera vez que las personas que a lo largo del tiempo de seguimiento tomaron dieta mediterránea, suplementada con aceite de oliva virgen extra o con frutos secos, tenían una mejor capacidad cognitiva que el grupo control que no la seguía”, argumenta Corella. En general, se observó que las personas en el grupo de dieta mediterránea tenían menores pérdidas de la función cerebral global que en el grupo control, además, “el grupo que consumía dieta mediterránea suplementada con frutos secos destacaba como el colectivo que preservaba mejor la memoria”, agrega la científica de la Universitat y el CIBERobn.

BENEFICIOS A PESAR DEL FACTOR GENÉTICO

La importancia adicional de este estudio es que también se ha investigado la influencia de los factores genéticos, entre los que sobresale el gen APOE. De hecho, en la Universitat de València se ha analizado el genotipo APOE de los pacientes. Cuando se ha tenido en cuenta en los análisis estadísticos la influencia genética, se ha podido constatar que el efecto favorable de la dieta mediterránea sobre la función cognitiva es independiente del genotipo APOE.

En consecuencia, según la profesora Corella, “tenemos que resaltar que las personas que  tienen un mayor riesgo genético de afección cognitiva y demencias asociado a su genotipo APOE4 también se benefician más de seguir una dieta mediterránea”.

Dolors Corella apunta que aunque estos resultados se han obtenido en una muestra relativamente pequeña, de 447 participantes, y es necesario replicarlos en una población mayor, “son datos que nos abren la puerta al conocimiento de estrategias preventivas basadas en la dieta para frenar el avance de este deterioro cognitivo”, matiza.

Entre los problemas asociados al envejecimiento de la sociedad destaca la incidencia de la afección cognitiva que puede ser leve, con la aparición de problemas funcionales en los que se observa que las actividades cotidianas ya no se realizan con la misma destreza. A éstos les siguen a continuación deterioros en la memoria que posteriormente pueden avanzar a formas más graves de demencias, incluyendo la enfermedad de Alzheimer.

Actualmente se están investigando los factores que influyen en este deterioro cognitivo y ya se conoce que existe una importante contribución genética. De todos los factores genéticos conocidos, el gen APOE es el más asociado a mayor deterioro cognitivo y mayor riesgo de Alzheimer en las personas portadores de la variante denominada APOE4 (frente a los E2 y los E3 que son las otras formas del gen).

Dolors Corella es catedrática del Departamento de Medicina Preventiva i Salut Pública de la Universitat de València, investigadora del CIBERobn i directora del Grup de Recerca en Nutrigenètica i Genòmica Cardiovascular i de l’Obesitat del Centre Català de la Nutrició. Ha sido pionera en España en el desarrollo de la nutrigenética, disciplina que estudia la interacción entre los factores de riesgo genéticos y la dieta en la etiología de las enfermedades cardiovasculares y obesidad. Sus investigaciones están aportando importantes datos para su aplicación en la prevención y tratamiento de las enfermedades crónicas a través de unas recomendaciones dietéticas más personalizadas.

Valls-Pedret C, Sala-Vila A, Serra-Mir M, Corella D, de la Torre R, Martínez-González MÁ, Martínez-Lapiscina EH, Fitó M, Pérez-Heras A, Salas-Salvadó J, Estruch R, Ros E. Mediterranean Diet and Age-Related Cognitive Decline: A Randomized Clinical Trial. JAMA Intern Med. 2015 May 11 doi:10.1001/jamainternmed.2015.1668